Vamos a cocinar rico y sin gluten

Base tarta salada | Gluten free
Tiempo de preparación
30 minutos
Porciones totales
Base para 1 tarta de 24 cm
Ingredientes
400 g de polenta cocida y fría
20 g de harina de lino
50 g de harina de trigo sarraceno
30 ml de aceite
1 huevo
Sal, cúrcuma, pimentón y pimienta, a gusto.
Paso a paso
¡Manos a la obra, que esta masa es un camino de ida!
1. Lo primero es tener la polenta lista y fría. Podés usar la que te sobró de otra comida. Si no tenés, podés hacerla fácil en el microondas: en un recipiente apto, mezclá 100 g de polenta con 150 ml de agua fría y 150 ml de leche fría. Salpimentá, llevalo al microondas 2 minutos, sacá, revolvé y cociná por 2 minutos más. Tiene que quedar bien firme. Dejala enfriar por completo antes de seguir.
2. Una vez que la polenta esté fría, agregale el resto de los ingredientes: la harina de lino, la de trigo sarraceno, el aceite, el huevo y los condimentos que elegiste. Mezclá todo con una cuchara o con las manos hasta que se forme una masa bien integrada.
3. Buscá una tartera de 24 cm (si es desmontable, mejor). Poné un círculo de papel manteca en la base y pincelá tanto la base como los bordes con un poquito de aceite para que no se pegue.
4. Colocá la masa en el centro y, con la ayuda de una cuchara, andá extendiéndola hasta cubrir toda la base y los bordes, formando una capa uniforme. Si ves que la masa se te pega mucho a la cuchara, humedecela con un poquito de aceite.
5. Llevá la masa a un horno precalentado a temperatura moderada (180 °C) por 20 minutos. La idea es hacer una precocción, así que tiene que verse cocida pero no muy dorada, porque después vuelve al horno con el relleno.
¡Y listo! Ya tenés tu base de tarta sin gluten lista para rellenar con lo que más te guste. La autora de la receta la usó con calabaza, espinaca y queso, ¡una combinación que no falla!
