Te dan el diagnóstico, superás el shock inicial y te encaminás a tu primera compra «100% Sin TACC». Entrás a la dietética o al pasillo especializado del súper, agarrás un paquete de galletitas, una premezcla para pizza, un pan de molde y cuando llegás a la caja y ves el ticket… casi te da un infarto. ¡El susto financiero!
Seamos sinceros: los productos procesados «Sin TACC» son, en general, más caros que sus versiones con gluten. Y esa diferencia, a fin de mes, se siente en el bolsillo. Pero ¡que no cunda el pánico! La celiaquía no tiene por qué ser sinónimo de fundir la tarjeta de crédito.
La clave no es buscar la marca de fideos de arroz más barata, sino cambiar el foco de tu alimentación. Con estos 7 tips, vas a ver que se puede comer rico, seguro y sin romper el chanchito.
1. Volvé a lo Básico: Hacete Amigo/a de la Verdulería y la Carnicería
Este es el consejo más importante de todos. La base de tu nueva alimentación es naturalmente sin gluten y económica. Llená tu changuito con:
- Frutas y verduras de estación: Siempre son más baratas y ricas.
- Carnes, pollo y pescado: Comprando en la carnicería del barrio muchas veces conseguís mejores precios.
- Huevos: Una fuente de proteína espectacular y súper accesible. Si la mayor parte de tu plato viene de acá, los productos procesados caros se convierten en un complemento y no en la base de tu dieta.
2. Legumbres y Cereales (Aptos) son tus Nuevos Aliados
El arroz, el maíz en todas sus formas (choclo, polenta), las lentejas, los garbanzos, los porotos y la soja son tus mejores amigos para estirar el presupuesto. Son súper nutritivos, llenadores y muy baratos. Aprendé a hacer guisos, ensaladas, hamburguesas de legumbres y vas a ver cómo rinde el presupuesto.
3. Cociná Más en Casa y Menos Comida de Paquete
Esa premezcla para pizza que sale una fortuna rinde para una o dos pizzas. Con el mismo dinero, comprás harinas sueltas y hacés tu propia premezcla casera para varias semanas (como te contamos en nuestro artículo anterior sobre harinas). Lo mismo aplica para todo:
- Pan: Hornear tu propio pan es mucho más barato.
- Galletitas y budines: Las recetas caseras son más económicas y saludables.
- Milanesas: Comprar pan rallado sin TACC es caro. ¡Mucho más barato es agarrar unas galletas de arroz, procesarlas y hacer tu propio rebozador!
4. Comprá Harinas y Secos en Cantidad
Una vez que encuentres las harinas que más te gustan (arroz, fécula de mandioca, almidón de maíz), fijate si las conseguís en dietéticas grandes o distribuidoras que vendan en paquetes de kilo o más. El precio por kilo baja muchísimo en comparación con los paquetitos de 250 gramos del supermercado. Podés juntarte con algún otro celíaco y hacer una compra grande para repartir.
5. Planificá tus Comidas y Hacé una Lista (¡y respetala!)
Este es un consejo universal, pero para un celíaco es oro. Si vas al supermercado sin un plan, es muy probable que caigas en la tentación de comprar productos procesados caros «por las dudas». Sentate un día a la semana, pensá qué vas a comer cada día y hacé una lista detallada. Esto evita las compras por impulso y reduce el desperdicio de comida.
6. Los «Permitidos» Sin TACC, con Estrategia
Obviamente, no vas a vivir a base de arroz y lentejas. Querés darte tus gustos. La clave es ser estratégico:
- Priorizá: ¿Qué producto procesado realmente te soluciona la vida o te encanta? Quizás es un buen pan de molde para los desayunos, pero podés prescindir de las galletitas de marca. Invertí en lo que más valorás.
- Compará precios y marcas: No todas las marcas tienen el mismo precio. Probá distintas opciones hasta encontrar una que te guste y se ajuste a tu presupuesto.
7. Usá el Freezer como un Campeón
El freezer es tu gran aliado contra los gastos imprevistos. ¿Tenés un rato libre el fin de semana?
- Cociná en cantidad: Hacé un guiso grande, empanadas, tartas o milanesas y congelá en porciones.
- Esto te salva de tener que pedir un delivery caro (y con riesgo de contaminación) el día que no tenés tiempo o ganas de cocinar. Tener tu propio «stock» de comida casera es un ahorro gigante.
Conclusión
Como ves, llevar una dieta sin TACC económica es menos sobre encontrar ofertas y más sobre construir nuevos hábitos. Al principio puede parecer un esfuerzo extra, pero en poco tiempo se vuelve automático. Al basar tu alimentación en productos frescos y naturales, no solo vas a cuidar tu salud, sino que también le vas a dar un gran respiro a tu billetera
Nuestra misión con este blog es crear un espacio de ayuda y confianza. Si estos consejos te sirvieron y pensás que pueden darle una mano a otra persona que está en la misma situación, te invitamos a compartir este artículo en tus redes o por WhatsApp. A veces, la información correcta en el momento justo hace toda la diferencia.
Fuentes Consultadas:
- Asociación Celíaca Argentina – «Recomendaciones para una Canasta Básica Sin TACC accesible».
- «Cómo ahorrar en la compra sin gluten» – Celicidad.net.
- Análisis de precios y consejos de comunidades de celíacos en Argentina.

