Vamos a cocinar rico y sin gluten

Pastafrola | Apta para celíacos
Ingredientes
Paso a paso
Cocinar sin riesgo
Seguridad. Acá hay cuatro industrializados y todos hay que verificarlos: la premezcla, el polvo de hornear, la manteca y el dulce de membrillo. El dulce es el que más se pasa por alto, porque parece obvio que la fruta no tiene gluten, pero el producto envasado sí puede tenerlo. Los cuatro tienen que llevar el logo oficial y figurar como vigentes en el Listado Oficial de Alimentos Libres de Gluten de ANMAT. Un detalle propio de esta receta: el palo de amasar de madera retiene harina de trigo en las vetas y no se limpia del todo. Si en tu casa se amasa con trigo, usá uno exclusivo, o de plástico o silicona, o estirá con una botella limpia. Lo mismo para el molde, el rallador y el cortapizza. La premezcla la podés hacer vos siguiendo nuestra premezcla casera de harinas —si usás esa, acordate de sumar la goma xántica, porque no la trae—. Y si preferís comprarla hecha, en el directorio de comercios 100% Gluten Free están los locales que trabajan sin gluten en toda su operación.
Procedencia. Receta desarrollada por Argentina Gluten Free a partir de fuentes consultadas. La pastafrola no figura en el Recetario Federal Sin TACC, así que cruzamos cinco versiones publicadas independientes y las diferencias fueron grandes. La manteca va de 40% a 53% del peso de la premezcla: elegimos 50%, porque sin gluten la masa tiende a quedar seca. El leudante varía entre dos cucharaditas de polvo de hornear, media de bicarbonato de amonio y ninguno: nos quedamos con una cucharadita, la más baja de las que llevan, porque el enrejado se agrieta si sube demasiado. El espesor va de 2-3 mm a 8 mm: 5 mm es el punto medio y el que mejor sostiene el dulce. Y el método se reparte entre cremado y arenado; elegimos el cremado porque falla menos.
Todavía no la probamos en nuestra cocina. Si la hacés, contanos cómo te salió.



